Esta sabia mezcla contiene los ingredientes perfectos para exfoliar y purificar la piel en profundidad de forma amable, además de aportar una buena dosis de minerales esenciales y lípidos. A base de sal rosa del Himalaya, una de las más puras y energéticas del mundo por su enorme riqueza en minerales traza, formulado con la sal de Epsom y su gran aporte de magnesio, nos regala múltiples beneficios no solo para la piel, sino el organismo entero: reduce el estrés y la ansiedad, contribuye a mejorar el estado de ánimo por la producción de serotonina y favorece la eliminación de toxinas. Mezclado con el aceite esencial de verbena exótica, libera a la piel de impurezas.
Beneficios:
Modo de uso
En la ducha, aplicar sobre la piel húmeda con gestos suaves y circulares por todo el cuerpo, insistir en áreas más queratinizadas, como codos, rodillas o talones. Con el calor del agua, las sales se disuelven y se mezclan con la fase oleosa, dejando la piel suave y muy luminosa. Aclarar y secar.
Sal rosa del Himalaya. Con poderes purificantes a todos los niveles, nos limpia y recarga por su excelente dosis de minerales.
Sal de Epsom. Su riqueza en magnesio calma los músculos doloridos y favorece el sueño.
Aceite de almendras dulces. Hidrata, nutre y suaviza la piel dejando un velo de luminosidad.
Aceite esencial de Litsea Cubeba (verbena exótica). Analgésico y antiinflamatorio, controla la producción excesiva de sebo.